Investigadores chilenos buscan mejorar la calidad del suelo y reducir emisiones con cultivos de cobertura – Redagrícola
Introducción y Alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
La intensificación de la fruticultura ha generado una creciente preocupación por sus efectos adversos sobre la salud del suelo y la estabilidad de los ecosistemas. Prácticas convencionales, como el mantenimiento de suelos desnudos mediante herbicidas o laboreo, contravienen directamente los principios de la agricultura sostenible, acelerando la erosión, la pérdida de materia orgánica y la degradación de la tierra. Este escenario representa una amenaza para el cumplimiento de múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
En respuesta, un estudio liderado por la Universidad de Concepción e INIA Quilamapu evalúa el uso de cultivos de cobertura en huertos de avellano europeo. Esta investigación se alinea estratégicamente con la Agenda 2030, buscando generar soluciones que promuevan:
- ODS 15 (Vida de Ecosistemas Terrestres): Al combatir la desertificación y la degradación del suelo, y fomentar la biodiversidad edáfica.
- ODS 13 (Acción por el Clima): Al potenciar la capacidad del suelo para actuar como sumidero de carbono, mitigando el cambio climático.
- ODS 2 (Hambre Cero): Al desarrollar sistemas de producción de alimentos más resilientes y sostenibles a largo plazo.
- ODS 12 (Producción y Consumo Responsables): Al establecer patrones de producción agrícola que minimicen el impacto ambiental.
Metodología del Estudio
Objetivos del Proyecto
El objetivo principal es confirmar científicamente que el establecimiento de cultivos de cobertura mejora la calidad y salud del suelo en huertos de avellano europeo, sin afectar negativamente la productividad del cultivo. Se busca validar una práctica agronómica que integre la viabilidad económica con la responsabilidad ambiental.
Diseño Experimental y Ubicaciones
El proyecto compara el manejo convencional de suelo desnudo con tres tratamientos de cobertura vegetal:
- Festuca enana
- Trébol subterráneo
- Pradera natural (cobertura espontánea)
La investigación se desarrolla en dos localidades con condiciones de suelo contrastantes para asegurar la robustez de los resultados:
- Chillán: En un suelo de tipo franco, evaluando el efecto de la cobertura en la entre hilera de los árboles.
- Los Ángeles: En un suelo de tipo arenoso, analizando la misma práctica en la sobre hilera.
Resultados Preliminares y Contribuciones a los ODS
Tras siete meses de implementación, los datos iniciales obtenidos en la localidad de Chillán son alentadores y demuestran un impacto positivo y medible en la consecución de los ODS.
Hallazgos en Propiedades Físicas y Químicas del Suelo
Se han observado mejoras significativas que contribuyen directamente a la salud del ecosistema terrestre (ODS 15) y a la acción climática (ODS 13):
- Mejora de la estructura física: Se registró una disminución del 15% en la densidad aparente con la cobertura de trébol y un aumento del 12% en la estabilidad de agregados con la pradera natural. Esto reduce el riesgo de erosión y mejora la infiltración de agua, apoyando también el ODS 6 (Agua Limpia y Saneamiento).
- Incremento de la fertilidad y el carbono: Se detectó un aumento en el carbono orgánico disuelto, la materia orgánica total y el nitrógeno disponible, especialmente bajo la cobertura natural. Este enriquecimiento potencia el secuestro de carbono en el suelo, un pilar fundamental del ODS 13.
Impacto en la Actividad Biológica del Suelo
El estudio ha registrado un aumento en la actividad de enzimas clave como la ureasa y la fosfatasa, así como en la mineralización de carbono. Estos indicadores señalan una reactivación de la vida microbiana del suelo, un componente esencial para la salud de los ecosistemas terrestres (ODS 15). Si bien se observó una leve disminución a corto plazo en los niveles de fósforo y azufre, este factor se considera manejable dentro de una estrategia agronómica integral, alineada con la producción responsable (ODS 12).
Análisis Fenológico y Desafíos Operacionales
Monitoreo del Desarrollo del Cultivo
Se realiza un seguimiento exhaustivo de las etapas fenológicas del avellano europeo (brotación, floración, maduración, etc.) para asegurar que la implementación de coberturas vegetales no comprometa el ciclo productivo ni el rendimiento. Este monitoreo es clave para garantizar que las prácticas sostenibles también fortalezcan la seguridad alimentaria y la viabilidad agrícola (ODS 2).
Consideraciones para la Cosecha
Un desafío operacional identificado es la cosecha del avellano, que se realiza desde el suelo. Una cobertura vegetal excesivamente densa podría dificultar esta labor. Sin embargo, el estudio perfila al trébol subterráneo como la especie más apta, ya que su manejo controlado antes de la cosecha permite compatibilizar los beneficios ecológicos con la eficiencia productiva. Esta aproximación integrada es un ejemplo de la implementación práctica del ODS 12.
Análisis de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el Artículo
1. ¿Qué Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se abordan o están conectados con los temas destacados en el artículo?
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ODS 15: Vida de Ecosistemas Terrestres
- El artículo se centra directamente en la salud del suelo, un componente fundamental de los ecosistemas terrestres. Aborda problemas como la erosión, la reducción de la materia orgánica y la pérdida de estructura del suelo, que son formas de degradación de la tierra. La investigación propuesta sobre cultivos de cobertura es una estrategia para “rehabilitar las tierras y los suelos degradados” y promover un uso sostenible del suelo en la agricultura, lo cual es el núcleo de este ODS.
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ODS 2: Hambre Cero
- El estudio se enmarca en la “intensificación frutícola” y busca “soluciones sostenibles” para la producción de avellano europeo. Esto se alinea con la meta de lograr una agricultura sostenible. Al mejorar la calidad del suelo (aumentando nutrientes, materia orgánica y capacidad de retención de agua), la investigación busca asegurar y potenciar la productividad agrícola a largo plazo (“mejoran o no la calidad del suelo sin alterar la productividad”), contribuyendo a la seguridad alimentaria.
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ODS 13: Acción por el Clima
- El artículo menciona explícitamente que las prácticas convencionales conllevan una “reducción del carbono almacenado en el suelo”. La investigación sobre cultivos de cobertura, al mejorar el contenido de materia orgánica y carbono orgánico disuelto, contribuye directamente a la mitigación del cambio climático mediante el secuestro de carbono en el suelo. Un suelo más sano y con más carbono es un sumidero de carbono más eficaz.
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ODS 12: Producción y Consumo Responsables
- La investigación promueve un cambio desde prácticas agrícolas convencionales, que dependen de “aplicaciones de herbicidas o laboreo”, hacia un modelo de producción más sostenible. Esto se relaciona con la gestión ecológicamente racional de los recursos naturales (el suelo) y la reducción del uso de productos químicos, fomentando patrones de producción agrícola más responsables con el medio ambiente.
2. ¿Qué metas específicas de los ODS se pueden identificar en función del contenido del artículo?
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Meta 15.3: “Para 2030, luchar contra la desertificación, rehabilitar las tierras y los suelos degradados… y procurar lograr un mundo con una degradación neutra del suelo”.
- El objetivo principal del estudio es revertir los efectos negativos de las prácticas agrícolas comunes, como “la erosión y reducción de la materia orgánica del suelo”. Al evaluar cómo los cultivos de cobertura mejoran las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, la investigación busca activamente rehabilitar suelos degradados en huertos de avellanos.
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Meta 2.4: “Para 2030, asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas, fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático… y mejoren progresivamente la calidad del suelo y la tierra”.
- El artículo describe la implementación de una práctica agrícola (cultivos de cobertura) diseñada específicamente para mejorar la calidad del suelo y ser sostenible. La investigación se asegura de que esta práctica no altere la productividad, cumpliendo así con el doble objetivo de sostenibilidad y producción de alimentos de esta meta.
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Meta 12.2: “Para 2030, lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales”.
- El suelo es un recurso natural clave. El estudio propone una gestión más eficiente y sostenible de este recurso en comparación con el manejo convencional que lo degrada. Al mejorar la estructura del suelo y su contenido de nutrientes, se optimiza su uso para la agricultura a largo plazo.
3. ¿Hay algún indicador de los ODS mencionado o implícito en el artículo que pueda usarse para medir el progreso hacia los objetivos identificados?
Sí, aunque el artículo no menciona los indicadores oficiales de los ODS por su código, sí detalla varias métricas específicas que se utilizan para evaluar la salud del suelo, las cuales sirven como indicadores indirectos o proxy para medir el progreso hacia las metas identificadas, especialmente la Meta 15.3 (luchar contra la degradación del suelo) y la Meta 2.4 (mejorar la calidad del suelo).
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Indicadores de la calidad y degradación del suelo (relevantes para la Meta 15.3): El artículo menciona explícitamente la medición de:
- Contenido de materia orgánica y carbono en el suelo: Se menciona la “reducción de la materia orgánica” como un problema y se miden mejoras en el “carbono orgánico disuelto del suelo” y el “contenido de materia orgánica”. Estos son componentes clave del Indicador 15.3.1 (Proporción de tierras degradadas).
- Propiedades físicas del suelo: Se midieron la “densidad aparente” (disminuyó un 15%) y la “estabilidad de agregados” (aumentó un 12%). Estas métricas cuantifican directamente la mejora en la estructura del suelo y la reducción de la compactación, que son formas de degradación.
- Propiedades químicas y biológicas: Se evaluaron el “contenido de nitrógeno disponible”, la “actividad enzimática tanto ureasa como fosfatasa” y la “mineralización de carbono”. Estos datos reflejan la salud biológica y la fertilidad del suelo, indicando una reversión de la degradación.
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Indicadores de productividad y sostenibilidad (relevantes para la Meta 2.4):
- Productividad del cultivo: El estudio se asegura de que las prácticas “no alteren la productividad”. Para ello, se realiza una “evaluación fenológica del avellano”, monitoreando etapas como la brotación, floración y formación del fruto para detectar si hay “una baja en la productividad”. Esto funciona como un indicador para asegurar que la práctica sostenible también es productiva.
4. Tabla de ODS, metas e indicadores
| Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) | Metas de los ODS | Indicadores (Mencionados o Implícitos en el Artículo) |
|---|---|---|
| ODS 15: Vida de Ecosistemas Terrestres | 15.3: Luchar contra la desertificación y rehabilitar las tierras y los suelos degradados. |
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| ODS 2: Hambre Cero | 2.4: Asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que mejoren la calidad del suelo. |
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| ODS 13: Acción por el Clima | Relacionado con la mitigación mediante el aumento de los sumideros de carbono. |
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| ODS 12: Producción y Consumo Responsables | 12.2: Lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales. |
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Fuente: redagricola.com
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